Bairro Alto

Lisboa, la ciudad de los miradores

Sala:

Lisboa es una ciudad para pies inquietos, que invita a descubrir el placer de callejear, perderse por barrios tan populares como la Alfama y Barrio Alto (los mejores para escuchar fados) o subir a uno de sus numerosos miradores para disfrutar de vistas increíbles, gracias a una topografía que nos recuerda porqué se le llama la ciudad de las siete colinas.

 

 

Texto: Sandra S. Lopera 

 

 

Nos vamos a Belém

 

Cualquiera que busque lo esencial de esta ciudad debe tener una parada en esta zona. Si queréis ahorrar tiempo, ya que el barrio de Belém se encuentra algo alejado del centro, una buena opción es coger el autobús. Si os movéis por Lisboa, y queréis recurrir al transporte publico para hacer alguna parte del trayecto durante vuestra visita, no tenéis mas que recordar un numero: el 28. Y es que os va a servir para visitar algunos de los puntos mas importantes de la ciudad. Si estáis dando una vuelta por las avenidas principales, tenéis una parada del bus 28 cerca de la Praça do Comercio, y os llevará hasta el impresionante monasterio de Los Jeronimos. Descubrir cada detalle de su espectacular arquitectura os llevará un buen rato, así que disfrutad la visita con calma porque merece la pena detenerse a contemplar su claustro, donde se encuentra la tumba de Fernando Pesso, la capilla… su interior es una de las imágenes que más os sorprederán. No hay un solo rincón donde no detener la mirada para contemplar esta maravillosa joya del arte manuelino.


El monasterio se empezó a construir en 1501 como agradecimiento por los buenos resultados del viaje de Vasco de Gama a la India, quien había partido desde este mismo barrio unos cuatro años antes. Su expedición permitió que Portugal entrara en el terreno asiático, consiguiendo fructíferos negocios. De hecho, los restos de este navegante descansan en el mismo monasterio.


Justo enfrente, a unos metros hacia la derecha, asomandose a la orilla del agua, encontramos el Padrao dos descobrimentos. Tal y como su nombre indica, este monumento está dedicado a los descubrimientos portugueses más importantes. Sus 52 metros de altura no pasan desapercibidos. A ambos lados de esta construcción hay esculpidas las figuras de reyes, navegantes y exploradores responsables de estas hazañas. Justo antes de llegar al pie de este monumento, pasamos por encima de un enorme mosaico en el suelo con una rosa de los vientos donde se señalan rutas navales del siglo XVI (aunque fue hecho en 1960).
Y no podemos cambiar de zona sin visitar la Torre de Belén, que queda a un corto paseo. Una fortaleza convertida en uno de los ejemplos más bellos de arte manuelino.


Si la visita os ha dejado agotados, os recomendamos reponer fuerzas en el establecimiento tradicional donde llevan más de un siglo y medio elaborando los famosos pastelitos de Belén, que queda muy cerca de los Jeronimos. Estos pastelitos de hojaldres, rellenos de una deliciosa crema y que suelen ir acompañados con algo de canela espolvoreada, son el dulce más típico.

 

El 'Sant Jordi' portugués

El otro 28 que os va a ser muy útil es el tranvía, que os evitará, si queréis, subir las empinadas calles que llevan hasta el castillo de Sao Jorge. Además, este transporte es uno de los más típicos de Lisboa. La colina sobre la que se halla este castillo es la más antigua de las siete que se encuentran en Lisboa. El núcleo original de la ciudad se fue creando a su alrededor.


Si estáis paseando por alguna de las avenidas principales como Rua Augusta, que nace en Praça da Figueira, desde donde hay unas buenas vistas del castillo, o por una de las calles paralelas, siempre llenas de vida por sus terrazas, comercios y cafeterias, no tenéis más que buscar la Rua da Conceiçao, que reconoceréis enseguida por las vías que se ven en el suelo. La subida en el tranvía 28 hacia el castillo dura pocos minutos y os deja muy cerca de la entrada si bajáis en la parada del Miradour de Santa Luzia, donde bien vale la pena detenerse a observar la panorámica que se ofrece de la ciudad.
Las vistas desde el castillo de Sao Jorge y su recinto son de foto obligada. Desde allí, ya de bajada hacia el centro, podéis aprovechar y dejaros llevar por la curva que traza el recorrido del mirador, deshaciendo el camino que habéis hecho con el tranvia pero ahora cuesta abajo. Esta Rua do Limoeiro tiene bonitas tiendas de artesanía y os lleva hasta la catedral de Lisboa (aquí llamada Sé, por si buscáis el nombre de la parada para ir en transporte público), una sencilla construcción que se conserva entre las más antiguas de Lisboa.

 

Plazas y avenidas

 

Además de las ya citadas Praça de Figuera y Praça do Comercio, donde se puede ver el arco triunfal por donde se entra a la Rua Augusta o el Palacio de Ribeira, otra parada esencial para conocer Lisboa es la plaza de Rossio, uno de los centros neurálgicos donde late la vida de la capital portugesa, aunque hay que apuntar que su nombre oficial es Praça de Dom Pedro IV. En ella se encuentran edificios como el Palacio de Almada, hoy más conocido como Palacio de la Independencia, o el teatro, aunque es difícil que no se nos vayan los ojos hacia alguna de las apetecibles cafeterías que rodean el lugar.
Una buen paseo para conocer alguna de las principales avenidas lisboetas podría empezar por la plaza Marqués de Pombal. Este aristócrata es muy importante en la historia de la ciudad, ya que hizo reconstruir la parte baja (Baixa) después del terrible terremoto de 1755.
Desde este punto nace la Avenida da Liberdade, amplia y llena de tiendas, hoteles y alguna terracita en la que tomarse un descanso. El recorrido acabaría en la Praça dos Restauradores, donde es imposible no fijarse en la peculiar fachada del Hotel Edén, que ha respetado la fachada del antiguo Eden Cinema, y la preciosa estación de tren de Rossio.

 

Lisboa moderna

 

Tras empaparse de las callejuelas y rincones de los barrios históricos, es bueno experimentar el contraste que ofrece otra parte muy diferente de la ciudad: el Parque de las Naciones, que está junto al río. Fue el recinto donde se celebró la exposición mundial de Lisboa en 1998. Las instalaciones incluyen el Oceanario, con más de 450 especies del Atlántico, el Pacífico, el Índico y el Glacial Antártico, la Torre Vasco da Gama, jardines temáticos y centros de eventos o exposiciones.

 


En transporte podéis llegar bajando en la estación de Oriente, que fue creada por el arquitecto Santiago Calatrava.  

 

Más información:

 

Turismo de Portugal. Rua Ivone Silva, Lote 6. Lisboa. T. 351 211 140 200. H: de lunes a sábado, de 10 a 16.30 h. www.visitportugal.com

 

Cómo llegar

 

En avión. Vueling ofrece viajes de Barcelona a Lisboa a partir de 29 € el trayecto. www.vueling.com

 

Cómo desplazarse

 

Desde el aeropuerto. Tres aerobuses conectan el aeropuerto con varias zonas de la ciudad. El 1 City Center va hacia puntos como Marqués de Pombal, Picoas o la Avenida Liberdade. El 2 Orient sólo para en Oriente, y el 3 Financial Center para en estaciones como la Praça de Espanha y la Avenida Jose Malhoa. P: 3,50 € por trayecto.


Para moverse por la ciudad. El autobús 28 pasa por sitios de visita obligada como el Monasterio de los Jerónimos, la Praça do Comercio y el Parque de las Naciones. El tranvía 28 os irá bien para acercaros al Castillo de Sao Jorge (parada Miradouro de Santa Luzia), pasando por la catedral (parada Sé) o llegar hasta la basílica de Estrela. P: bus, 1,75 €. Tranvía, 2,85 €. También se venden abonos por días o zonas, que te saldrán más a cuenta según la duración de tu estancia. Puedes consultar las rutas en www.carris.pt

 

Dónde dormir

 

Sheraton Lisboa Hotel & Spa. Rua Latino Coelho, 1. T. 351 21 312 00 00. El sitio perfecto para regalarse unos días de relax, glamour y tranquilidad. Además de sus confortables habitaciones, el hotel dispone del Spirito Spa, con área de relajación, hamman, piscina y sauna, entre otros equipamientos. También podemos culminar el día con una visita al Panorama restaurante y Panorama Bar, que se encuentran en el último piso del hotel y desde donde se disfrutan de unas vistas espectaculares. P: a partir de 157 € hab. doble con desayuno. www.sheratonlisboa.com/es


Pensao Residencia Roma. Travessa da Gloria, 22-A, 1º. Sencillo y céntrico establecimiento a pocos minutos de las conocidas Praça dos Restauradores y Rossio. P: 60 € hab. doble con desayuno. Hay apartamentos hasta para cinco personas. Es preferible hacer la reserva con tiempo ya que suele llenarse. www.residencialroma-lisbon.com

 

Dónde comer

 

A brasileria. Rua Garrett, 120. T. 351 213 469 541. Esta cafetería, fundada en 1905, se hizo famosa por sus tertulias literarias, a las que solía acudir el escritor Fernando Pesso, de quien se puede ver una escultura sentado en la terraza. H: de 8 a 2 h.


Joao do Grao. Rua dos Correeiros, 220-226. T. 351 21 342 47 57. Especializados en pescados, sobre todo el bacalao, y cocina tradicional. H: de 12 a 15 y de 18 a 22 h.

 

Pasteis de Belém. Rua de Belém, 84-92. T. 351 21 363 74 23. Concurrida cafetería y fábrica artesanal de los tradicionales pastelitos de Belén. También se preparan otros dulces típicos como los palillos de Sintra o las galletas del Bom Sucesso. H: de lunes a domingo, de 8 a 23 h. (Hasta el 30 de septiembre, abierto hasta las 24 h). www.pasteisdebelem.pt


Pastelaria Suiça. Praça D. Pedro IV, 96-104. T. 351 21 321 40 90. Una de las cafeterías más conocidas de Lisboa. Bien situada (cerca de la Plaza del Rossio) y con una oferta de más de medio centenar de pasteles, tartas y dulces. www.casasuica.pt

Fechas: Del 01-10-2012 al 30-11--0001

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